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Vicent aprovecha el juicio para dar vuelta a la represión extendiendo la insumisión electoral: ¡enhorabuena y fuerza!

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En una anterior entrada de este blog analizábamos que desde nuestro punto de vista la mejor forma de hacer frente a la previsible represión ante los nuevos casos de insumisión o desobediencia electoral era “más organización y más difusión, que llevarán a más insumisión”. Y Vicent, el insumiso electoral valenciano que va a ser juzgado el próximo 24 de febrero, no sólo parece compartir ese criterio, sino que con un magnífico trabajo nos está dando pistas de cómo, desde un pueblo como el suyo, Albaida, de alrededor de 6.000 habitantes, se puede desarrollar una magnífica labor de darle vuelta al intento de represión, organizando una campaña de difusión que, además, está haciendo crecer la solidaridad con su postura, y llevando a reflexionar sobre la cuestión a gente que hasta ahora no se lo había planteado.

Muchas de las casi 30 personas que en los últimos 3 años hemos practicado la desobediencia al nombramiento a mesa mediante la insumisión- objeción electoral no nos conocemos entre nosotras, sólo hemos tenido oportunidad de “dialogar brevemente” a través de la lista de correo por la que nos relacionamos y coordinamos. Por eso, cuando a través de escritos hechos públicos o intervenciones en medios tenemos oportunidad de escuchar a las compañeras y compañeros desobedientes, suele ser un placer contemplar el sentido común y la naturalidad con la que tomaron la determinación de llevar adelante su insumisión.

Es el caso de esta entrevista realizada a Vicent y su abogado hace algunos meses y que, aun estando en valenciano (que se entiende bastante bien) os animamos a escuchar. Sin que hagamos una traducción literal de lo que dice, hay una parte de la entrevista que queremos remarcar. Porque Vicent nos narra cómo –al igual que seguramente nos ha pasado al resto- antes o incluso después de llevar a cabo la desobediencia, tras ver lo que supone a alguna parte de los entornos familiares, saber que vas a tener que salir de tu ritmo cotidiano para hablar en los medios, o incluso tener que pasar por un juicio, a todas nos surge la duda de su nuestra postura individual puede servir para algo. Sin embargo a Vicent, como a nosotras, esas dudas se nos disipan cuando vemos cómo nuestra desobediencia lleva a que incluso la gente que menos te esperas, que nunca ha tenido una participación activa en movimientos sociales o políticos, al ver tu caso y los intentos de represión sobre la insumisión al sistema electoral, se plantee si, sobre todo en una situación como la actual de corrupción generalizada, no debería plantearse una postura más activa y aprovechar los nombramientos de mesa electoral para mostrar su rechazo y desacuerdo con el sistema electoral que posibilita ese estado de cosas obligándonos además a nuestra complicidad activa.

Todo ello además en un caso como el de Vicent, que desde el principio ha mostrado la cara más agresiva de la represión del sistema electoral en su conjunto. Recordemos que, sin justificación legal ninguna fue detenido el mismo día de las elecciones y que sólo la labor de su abogado consiguió acabar con una detención que pretendían alargar por varios días, sólo por haber llevado a la práctica la desobediencia a la mesa que ya había anunciado por escrito a la Junta Electoral!!!! Y no es lo único, ahora la fiscalía, quizá pretendiendo “ejemplarizar” en la represión a Vicent, plantea la descomunal burrada de una petición de pena de ¡¡8.100 euros!! Parece que efectivamente la insumisión de Vicent enoja y preocupa a la fiscalía, quien pierde de esta forma los papeles, ayudando con ello a que la población pueda percibir claramente el sinsentido de esa represión, más en el País Valencià, harto de ver cómo ante la corrupción política la fiscalía tiene una actitud muy diferente.

 

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Por la objeción de conciencia al sistema electoral

Este es el lema que encabeza la cuenta de facebook  que ha abierto Vicent y la gente que le apoya en su campaña. Que las cosas se están haciendo muy bien por Albaida lo demuestran, por ejemplo, estos links (solo una muestra) de la difusión de la noticia y de los apoyos que está recogiendo:

 

http://www.levante-emv.com/costera/2017/01/19/vall-protesta-juicio-insumiso-electoral/1517357.html

http://ateneulestacio.blogspot.com.es/2017/01/proper-24-de-febrer-judici-contra.html?spref=fb

http://ontinyent.vilaweb.cat/noticies/primers-moviments-per-fer-costat-a-vicent-soriano-acusat-de-delicte-electoral/

https://5puntosuspensivos.wordpress.com/2016/10/21/insumision-electoral-en-albaidavalencia/

 

Pero, sin duda, el mejor indicador son las palabras del propio Vicent recogidas en el facebook, agradeciendo todos los apoyos morales y económicos que está recibiendo. Adjuntamos la traducción en castellano (que tendrá errores que ya podéis perdonar, por utilizar un traductor automático)

Rebre missatges d’ànims i de suport, tant econòmica com moral, no té preu. No sé com donar les gràcies a tots i totes vosaltres. Espere que no siga res i que s’entenga que una democràcia no pot funcionar sense la llibertat de consciència, on pense que és la base fonamental d’una democràcia i que la mateixa no et pot condemnar per defensar mitjançant la paraula, unes idees i uns sentiments, des del respecte i el repòs individual de cadascú.

De nou, moltíssimes gràcies pels missatges de suport i ànims.
Salut i un abraç ben gran.

 

Recibir mensajes de apoyo y apoyo, tanto financieros como morales, no tiene precio. No sé cómo daros las gracias a todos vosotros. Espero que no sea nada y que se entienda que una democracia no puede funcionar sin la libertad de conciencia, donde yo creo que está la base fundamental de una democracia y que por eso mismo no se puede condenar por defender a través de la palabra unas ideas y sentimientos, desde el respeto al resto de individuos.
De nuevo, muchísimas gracias por los mensajes de apoyo y aliento.
Salud y un abrazo bien grande.

 

Tras todo ello no nos queda más que felicitar a Vicent, reconocer en todo lo que vale el trabajo que está haciendo, que seguro que va a servir de modelo para casos similares incluso en localidades pequeñas y que, sobre todo, está consiguiendo lo principal: no sólo que su insumisión electoral tenga mucho sentido, sino darle la vuelta al intento de represión con aquello que más duele a los represores: expandiendo el mensaje de la objeción electoral y haciéndolo llegar a muchas personas que o no lo conocían o no se lo habían planteado. Esa es la semilla que fructificará en más desobediencia electoral… se pongan los represores como se pongan.

Enhorabuena pues a Vicent y sus gentes de apoyo ¡¡¡ y mucha fuerza, ánimo y apoyo en lo que os queda!!!

 

 

 

 

Más altavoces para el Des-censo electoral: convirtiendo la grieta en socavón

En la anterior entrada proponíamos que frente a los intentos de represión la respuesta adecuada tendría que basarse en más organización, más difusión y más insumisión.

La organización no sabemos si se está fortaleciendo, pero la difusión parece que sí, y además de una forma que nos alegra especialmente: en base a compañeras de distintas zonas que nos abren sus puertas, altavoces y ventanas para que podamos informar, debatir… y entre todas enriquecer e impulsar la insumisión electoral y acabar con las conscripción electoral. Hoy traemos aquí algunos de esos ejemplos.

El primero tuvo lugar en las XXIV Jornadas Libertarias de Compostela, a las que las gentes de la CNT que las organizaron, invitaron a Amparo a contar su experiencia. La crónica de la intervención de Amparo nos la ofrecen ellas mismas

 

Objeção de consciência eleitoral?

No último dia de palestras, Amparo Rodríguez começou com um repasso histórico pelas origens dos diferentes tipos de objeção de consciência, para passar a expor o seu caso de objeção eleitoral trás ser chamada a fazer parte de uma mesa no barco de Valdeorras.
Referenciou os dous grupos de apoio existentes a nível estatal (Tortuga e Des-censo electoral), que assessoraram e acompanharam nos distintos passos seguidos  para se declarar objetora.

Ofereceu os dados desde as eleições europeias de 2014 com um número de 500.000 pessoas chamadas a participar das mesas, com 10% que não acode justificada ou injustificadamente, 27 das quais declaradas insubmissas. Destas últimas, a 23 nada lhes aconteceu, 2 foram condenadas a multas e uma, a companheira Amparo, foi a primeira no estado a quen lhe foi concedida a isenção de se apresentar na mesa.

http://cntgaliza.org/?q=node%2F2007

 

La segunda muestra de esa colaboración en la difusión ya la hemos comentado en el anterior post, la conversación que sobre la experiencia gasteiztarra mantuvimos con EKINTZA ZUZENA, y que han publicado en su último número. Volvemos a ella porque gracias a las gentes de EZ  podéis acceder a ella aquí

Finalmente (esperamos que por el momento), y hasta donde nosotras sabemos (que seguro que las insumisas electorales de otras zonas siguen realizando actividades de difusión que se nos escapan) la invitación llegada desde el GAZTETXE DE ZARAUZ (Gipuzkoa) para realizar el próximo jueves 26 de enero un coloquio sobre ¿qué es? ¿para qué sirve? y ¿cómo se lleva a efecto? el Des-censo electoral.

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Si además de ofrecernos esas ventanas y altavoces (que agradecemos en todo lo que valen) se consigue que en esas zonas haya personas que se planteen la insumisión electoral, y que incluso puedan llegar a coordinarse y convertirse en nuevos motores… ya puede el sistema electoral intentar frenar la desobediencia con la represión, que la insumisión habrá comenzado a convertir la grieta del sistema electoral en socavón.

 

 

Ante los ya vaticinados intentos de represión: más organización, más difusión y más insumisión

En la entrada que colgamos a mediados de septiembre pasado , tras conocer la “aceptación” de las insumisión electoral de Amparo y la presentación con ese mismo texto de la insumisión de Iñaki, nos atrevíamos a vaticinar que:

Por nuestra participación activa hace décadas en el movimiento antimilitarista que mediante la insumisión acabó con el servicio militar obligatorio, sabemos que estos primeros pasos balbuceantes pueden ser la antesala del intento de acabar con la insumisión mediante una cruda represión…

Parece que no nos equivocábamos mucho. Desde entonces son ya tres las personas insumisas electorales a las que les han llegado comunicaciones y citaciones que ponen en marcha procesos que probablemente terminen en juicio. Y las fiscalías correspondientes parecen haber entrado en un concurso de “a ver quién pide una burrada mayor”.

Así, Vicent (insumiso electoral valenciano en la municipales de 2015) recibió una notificación del juzgado durante el mismo mes de septiembre haciéndole saber que la fiscalía le solicitaba por delito electoral una pena-multa de 18 meses con una cuota diaria de 15 euros, lo que equivale a  ¡¡¡8.100 euros!!!!

El pasado 1 de octubre Vicent prestó declaración ante el juzgado y declaró entre otras cosas:

L’encausat comenta que ha sentit el desacord d’algun familiar i alguna altra persona al poble. No obstant això, ha rebut molts suports, tant de persones properes, com d'”altres que pràcticament no coneixia”. Algunes, malgrat no compartir els seus principis polítics, respecten la seua decisió i arguments, considerant injusta la imposició d’una llei que trenca i penalitza la seua voluntat. “El fet que gent del poble a qui gairebé no coneixia em recolzés, tot i que no estigueren d’acord amb la meua acció, em dóna la satisfacció d’almenys haver generat un debat entorn d’aquest tema a Albaida”

https://directa.cat/mes-de-8000-euros-de-sancio-no-presidir-una-mesa-electoral

La fecha señalada para el juicio es el próximo 24 de febrero.

 

A finales de septiembre también fue citado por el juzgado el insumiso castellonense Xus. Él llevó a cabo su insumisión electoral en las generales de junio de 2016, y la fiscalía le solicita una pena de 5.400 euros.

En situación parecida se encuentra el insumiso cordobés Carlos, que también realizó la insumisión electoral en las generales de junio de 2016 y que fue llamado a declarar a finales de octubre. Tanto a Xus como a Carlos les señalarán próximamente fecha de juicio.

Está claro que el intento de acabar con la insumisión electoral mediante la represión ha sido puesto en marcha, por eso ahora se hace importante incidir en el análisis que también realizábamos en aquel post mencionado:

Pero esa misma experiencia insumisa a la mili nos enseñó que la represión sólo sirve para avivar el debate público, generar más convencimiento, apoyo y solidaridad social… hasta hacerse inasumible esa represión por quienes quieren vender una imagen inmaculada y popular del sistema electoral, lo que termina por ser la puerta que abre el camino a la abolición de la conscripción

 

Haciendo frente a la represión… hasta volverla en su contra

Se trata ahora de intentar poner en marcha una dinámica que consiga que la represión económico-judicial le salga cara al sistema electoral. Y es menos difícil de lo que parece.

En cada zona donde vaya a tener lugar un juicio se debería ver qué táctica seguir para que el coste político al sistema electoral resulte mayor que el coste económico a la persona juzgada.

En la mayoría de casos no debería ser tan difícil que se creara una especie de “grupo de apoyo” (gentes cercanas en lo ideológico, en lo amistoso, en lo familiar, en lo profesional…) que asumieran la elaboración de una campaña pública de apoyo a la persona objetora. Esa campaña puede contar con actos públicos (charlas, tertulias… intentando involucrar a gentes conocidas de la zona o a “personajes” de otras zonas con las que se tenga una vía de acceso). Puede contar con movilizaciones (desde simples encarteladas a otras más numerosas o más impactantes). Puede contar con la organización de fiestas o conciertos, que además de acercar la cuestión a otras gentes posibiliten vías para la financiación de la multa. Así mismo, y donde se cuente con una persona abogada de confianza, se trataría no sólo de darle un cariz político a la defensa, sino de proponer personas peritas o testimonios de gente que profundice en la legitimidad de la desobediencia, de la objeción de conciencia, de la negativa a la conscripción…

Esta iniciativa u otras (en cada lugar las que se puedan) conllevan algo que el sistema electoral está intentando evitar a toda costa: la publicitación de la insumisión electoral, que la gente lo conozca y hable de ello (paso previo a podérselo plantear). Al mismo tiempo rompe con la imagen de “represión individualizada” a quienes se han declarado objetoras electorales para dejar paso a una cuestión colectiva que rebasa la idea de “un loco” y le da una dimensión de apoyo social.

También puede ser que la persona juzgada sea insolvente, lo que hace imposible el cobro de la pena económica, con el añadido de que la persona objetora pueda valorar la cuestión de si intenta forzar su entrada en la cárcel como forma de visualizar la incongruencia de un sistema electoral que pretendidamente se basa en el “afecto social al sistema electoral”, dejando al descubierto que es un “afecto obligatorio”, que si no se produce es reprimido hasta con pena de cárcel.

Pero con estas u otras iniciativas, la represión no sólo le puede salir cara políticamente al sistema electoral, sino que puede evitar que le salga cara económicamente a las personas insumisas. Se trata de generar dinámicas populares que consigan poner en marcha algo similar a cajas de resistencia: desde, como señalábamos antes, la organización de fiestas, conciertos, edición de materiales, ventas de boletos con sorteos de objetos donados… y otras muchas iniciativas que en su día ya mostraron su utilidad (también aquí la insumisión a la mili puede ser un buen referente, además de otras muchas luchas populares que se han servido de ello). A ello habría que añadir todas las nuevas vías y modelos de intervención que han ido abriendo en los últimos años las nuevas generaciones (las más numerosas entre las insumisas electorales) y que permiten otra forma de hacer llegar propuestas, intervenir, dialogar, proponer y movilizarse

Y en las zonas donde no haya juicios-represión, sería bueno aprovechar también este período sin elecciones (vaya usted a saber durante cuánto tiempo) para seguir difundiendo la insumisión electoral; para avanzar sobre iniciativas que amplíen el abanico de personas implicadas aunque no hayan sido llamadas a las mesas (por ejemplo, retomando con más ímpetu la exigencia del des-censo electoral, que se no dé de baja en el censo, y organizando campañas sobre la cuestión).

Sería bueno también que en la medida que se vayan conociendo más casos de personas objetoras electorales, o interesadas en la cuestión, residentes en un cada vez mayor número de territorios del Estado, intensifiquemos una mínima coordinación que haga posible que cuando surjan nuevas insumisas de entrada puedan tener a alguien en su zona con la que contactar . El apoyo inicial es muy importante. En este ámbito, las redes sociales, utilizadas con una “inteligencia otra”, podrían tener un papel determinante.

Seguiremos hablando sobre estas cuestiones en próximas entradas del blog. Por estas tierras vascas (intentando llevar a la práctica algunas de esas propuestas) hemos tomado parte en las últimas semanas en una txarla informativa que sobre el des-censo electoral tuvo lugar a primeros de diciembre en el marco de la Azoka Alternativa de Durango. También, gracias a la propuesta de las gentes que editan la revista Ekintza Zuzena, se ha publicado en su último número la conversación que sobre la experiencia gasteiztarra mantuvimos con ella.

 

Seguimos avanzando… La activación de la represión es, paradójicamente, una demostración evidente de que el sistema electoral nos percibe como un cuestionamiento al que ya no sirve ignorar. La aceptación de la insumisión de Amparo y el goteo continuo de nuevas personas objetoras en todos los procesos electorales les ha hecho encender la luz de alarma. El “Titanic” del sistema electoral ha empezado a hacer aguas.

Sobre las elecciones: Organizarse

Ya tenemos encima otra convocatoria electoral y en el periodo que va desde el 28 de mayo hasta el 1 de junio cada Ayuntamiento volverá a realizar sus “sorteos de quintas electorales”, es decir, volverá a generar el listado de las alrededor de 500.000 personas obligadas a hacer acto de presencia el 26 de junio a las 8 de la mañana para garantizar la constitución de las mesas electorales. Pero ojo, que una cosa es la fecha del “sorteo” y otra el periodo del que disponen para intentar comunicárselo a las personas “agraciadas”.

Tiempo habrá para hablar de todo ello pero, para que quien no se lo haya planteado hasta ahora podamos ir pensándonos qué hacer si “nos toca el sorteo”, o el porqué  animarnos a desobedecer esa imposición, tal vez lo mejor sea pensar sobre todo ello antes de que lo tengamos que hacer con la presión y la premura que impone “resultar agraciadas”.

Para ello nos ha parecido interesante, por su abierto punto de vista y por su otra forma de mirar la cuestión de las elecciones, aportar el texto que da nombre a este post Sobre las elecciones Organizarse EZLN (Devenir Casta;  Pensaré Cartoneras 2015), que corresponde a las reflexiones del Subcomandante Insurgente Moisés del EZLN, redactadas hace ahora un año a raíz de una convocatoria electoral en México. Nosotras compartimos buena parte de las mismas pero, incluso para quien no las comparta, seguro que le ayudan a pensar sobre la cuestión con otros ojos.

Ni nos dividen ni nos (con)vencen, el 25 de enero ¡todas somos Nur!

CARTEL Nur

Que una de las principales herramientas de los Estados que se dicen democráticos (dime de qué presumes…) es crear leyes, normas y códigos para perseguir y castigar a quienes les cuestionan (esa es su forma de entender la “democracia”) es algo tan sabido como habitual. Que la aplicación de esas normas represivas se practica de forma arbitraria y selectiva intentando con ello conseguir dividir y enfrentar a quien “ose” desobedecerlas públicamente, es algo que conoce perfectamente todo grupo o colectivo que en algún momento haya cuestionado y desobedecido ese totalitarismo estatal que tratan de “imponernos democráticamente”. Es su forma habitual de proceder… aunque con ello quede en evidencia que “el rey Estado democrático de derecho” está desnudo y podrido.

La insumisión electoral no iba a ser una excepción. Por eso el próximo 25 de enero van a juzgar en Plasencia a Nur, una de las 12 personas que en mayo de 2014 decidimos hacer pública nuestra insumisión al nombramiento para formar parte de las mesas electorales de los comicios europeos.

De las 12 personas que nos declaramos insumisas en 2014, la inmensa mayoría, 10, no hemos tenido noticia ni notificación alguna por parte de nadie desde entonces. Y sólo una (Héctor) había sido sometida a un juicio rápido y una multa de 480 euros

Con otra, Nur, llevan intentándolo desde hace tiempo. Primero buscando que llegara a un “acuerdo pactado” con el objetivo de ver hasta qué punto con esa maniobra podían deslegitimar su insumisión. Como no lo consiguieron, y además han visto que tanto Nur como el resto seguimos impulsando la insumisión electoral, y que nuevas personas insumisas se van sumando en cada proceso, han decidido ahora castigarla por su tozuda coherencia. La fiscalía solicita una pena de 16 meses de pena-multa a 10 euros por día.

Igual se creen que con represiones selectivas nos van a dividir. Pues lo llevan claro. Lo que van a hacer es conseguir unirnos más, y que se nos una más gente. Es algo que quienes desconocen los conceptos y prácticas de solidaridad y apoyo mutuo no pueden comprender. El 25 de enero, estemos físicamente allí o no todas vamos a ser Nur. Y todas sabremos dar respuesta a lo que allí suceda.

Para empezar, todas las que podáis estáis convocadas a la concentración de apoyo convocada el lunes 25 de enero en el juzgado de lo penal nº 1 de Plasencia, para hacerle llegar a Nur el calor colectivo. Así como dejarle claro desde ya que nos sentimos muy orgullosas de ella, y que gracias a su coherencia ese camino de insumisión se va a ensanchar notablemente. Todas somos Nur y todas hacemos nuestras estas palabras con las que puso letra a su opción insumisa. Que el día 25 puedas sentir el calor de todos los abrazos insumisos de quien ese día nos sentiremos siendo tú. ¡Dáles caña Nur!

Si interesara tener paisanos conscientes, pensantes e independientes, se nos enseñaría desde bien pequeños a ser partícipes y capaces de tomar decisiones sobre aquello que afecta a nuestra vida. Se premiaría la crítica trabajada. Bienvenidas las voces discordantes que ayudan a tumbar antiguas hipótesis y crear nuevos puntos de vista. Pero no. Desde luego esa no es la educación que vivimos.

Aprendemos bien a acatar y a no intentar llamar la atención más que por méritos académicos. Y de mayores nos cambian pupitres por papeletas, ahí nuestra raya, hasta ahí nuetra voluntad, a no ser que quieras ser uno de ellos y ser entonces tú quien marca las pautas. Lo llaman carrera política.

No interesa la desobediencia, el Pueblo lo sabe, y al Estado no le falta ocasión para recordarlo usando su “legítima violencia”.

En ciertos países están obligados a votar bajo pena de multa, nosotros aun no, podemos no ir, en el fondo no les afecta e incluso a algunos les beneficia. Aunque la mayoría absoluta no votase, nada pasaría.

Yo no voto, no me veo capaz de legitimar este modelo político, mi conciencia no me lo permite. No suscribiré el “si no votas no puedes quejarte”. Mi convicción es meridianamente opuesta, si votas, si decides que sea otro el que hable por ti, aceptando el “mal menor” es, a mi parecer, cuando la queja posterior se queda vacía. La abstención es una crítica en sí misma, la abstención activa, lo deseable.

A este sistema -aun con cada vez más detractores- no le faltan acólitos. No debería existir problema en encontrar suficientes voluntarios para formar sus mesas electorales.

No seré yo la única que haga primar sus principios este 25 de mayo. Ya los hubo antes y los habrá después. El objetivo no es “librarme” de un tedioso día cotejando la identidad de mis vecinos, yo ese día trabajaré igualmente, mi intención es ser borrada del censo electoral y que sólo forme parte de él quien quiera respaldar este estilo de política. Así como se consiguió constituir un ejército no obligatorio.

El castigo, sobredimensionado, como siempre que se intenta mantener a la gente mansa, abusando del uso del miedo que el poder puede inducir.

Nur

El periódico «El Correo» de Álava nos dice cómo eludir la obligación de estar en las mesas electorales

Cómo librarse de estar en una mesa electoral…

Podéis consultarlo aquí

Tras la visita del cartero y una vez dados por enterados los elegidos, solo hay tres opciones de cara a afrontar el 20D:

1.- Presentar una renuncia.

2.- Declararse insumiso, aunque ello supondrá una multa o incluso pena de cárcel.

3.- Cumplir con la obligación

Unbelievable!!!!

La triste censura a la «Insumisión electoral» en Borroka Garaia Da (BGD)

Comprendemos que la difusión del análisis y del discurso que se derivan de la propuesta de la Insumisión electoral sea considerado peligroso por quien cada vez de forma más acusada prioriza su estrategia política en la gestión de las instituciones que, en la democracia burguesa, se adjudican mediante procesos electorales, pero nos resulta menos entendible o más denunciable que se pretenda silenciar nuestro discurso mediante la censura, de forma especial si la misma es practicada por quienes dicen reclamarse de la izquierda o, incluso, de la izquierda revolucionaria.

Todo esto viene a cuento por dos experiencias nada satisfactorias que pasamos a relatar. Desgraciadamente, no nos causó demasiada sorpresa que en mayo de 2014, cuando dos de nosotras decidimos practicar la insumisión electoral a las elecciones, y tras redactar un artículo de opinión para explicar nuestra postura y para animar a más gente a sumarse a la campaña, nos encontráramos con la censura pura y dura de un medio autoconsiderado de izquierdas como el mismísimo GARA. Seamos aún más claras: acogimos muy positivamente que cuando se lo mandamos a una persona responsable del periódico con la que tenemos confianza, ésta nos asegurara, tras leerlo, que con mucho gusto lo publicarían, que la extensión era la correcta y que el tema que trataba era interesante… Pero después debió de aparecer alguien con mucha más responsabilidad o poder en la toma de decisiones y con una opinión distinta… y decidió (decidieron) censurarlo y, para más inri, sin ofrecer explicación alguna.

Como somos conscientes de que, en gran medida, el GARA se ha convertido en la plataforma que da cobertura al mensaje de ese sector de la izquierda abertzale que apuesta por la vía institucional (lo que ni mucho menos incluye a toda la Izquierda Abertzale), en la campaña de información sobre la insumisión electoral que realizamos en las elecciones municipales del pasado mayo nos pareció conveniente hacer llegar nuestro posicionamiento a esos otros sectores de la IA, especialmente a quienes se encuadran en lo que se autodenomina como «izquierda revolucionaria». Para ello nos pareció adecuado acudir a un blog impulsado por alguien que se reconoce de ese sector, que lleva años impulsando un más que interesante blog, donde se articulan opiniones y debates realmente de izquierdas (en un abanico muy amplio): Borroka Garaia Da (BGD). Y así lo hicimos… aunque de nuevo nos llevamos otra desagradable sorpresa: la censura.

La forma de ejercer la censura por parte de BGD ha sido de manera muy distinta a la de GARA (aunque su efecto final haya sido el mismo). Así, cuando ni se nos ocurría que BGD fuera a censurarnos, pero al mismo tiempo veíamos que pasaban los días y no publicaba nuestro escrito, decidimos mandarle un correo preguntando qué pasaba. Tras unos días nos contestó lo siguiente:

Aupa! perdonar por no haber contestado antes, pero no he tenido mucho tiempo y sigo sin tenerlo, os mandaré un email en pocos días. Saludos.

Quedamos a la espera, con un más que notable mosqueo y ciertas sospechas, lo que se vio confirmado tras ver que transcurrían los días, pasaba el proceso electoral y BGD no mandaba el prometido email. Éste llegó el 8 de julio (las elecciones se habían celebrado a finales de mayo), y casi fue peor que si no hubiera llegado, pues su argumentación para censurarnos, viniendo de alguien de la izquierda radical y del aperturismo de miras del que hace gala BGD (a veces con mucha razón), nos causó una profunda tristeza. Sobre todo en un blog que cuenta con el siguiente apartado:

¿Puedo participar en el blog?

Por supuesto que sí, de hecho me encanta que así sea y te animo a hacerlo. Puedes hacer uso del sistema de comentarios del blog y ampliar o criticar los temas abordados. Todos los comentarios son bienvenidos excepto los que hagan uso del insulto lo cual no es adecuado para el debate político.

Además, si has escrito un artículo y quieres que sea publicado aquí ¡Envíamelo a través del formulario de contacto! y estaré encantado de colocarlo como colaboración. Como comisario político soy bastante suave y no tiene porque coincidir con mi opinión (dentro de un margen claro está).

También si tienes alguna sugerencia sobre el blog o simplemente quieres saludar puedes hacer uso de ese formulario de contacto. !Me gusta recibir e-mails!.

https://borrokagaraia.wordpress.com/2012/03/07/sobre-el-blog/

Las muy tristes líneas con las que BGD nos contestó fueron éstas:

Aupa .

Lo primero de todo disculpa por la tardanza en la respuesta, el caso es que he andando muy justo en los ultimos tiempos para poder llevar el blog adelante (algo que hago en solitario) por lo que se me han ido acumulando un monton de cosas extras, no solo responderte a ti (no suelo mirar ips, ni es importante para mi quien manda o no las cosas, aun tengo que contestar mas mails y me he visto sobrepasado aunque poco a poco voy retomando el control y poco a poco voy a tener q ir haciendolas. Un día si y un día no escribo un articulo, el dia que no lo hago busco articulos por la red o publico los q me mandan, asi q siempre estoy muy ajustado y si se me junta muchas cosas a parte y no me lo monto bien puedo bloquearme.

El caso es que cuando me llego lo del descenso electoral, apunte en la lista de cosas a hacer mandaros un escrito bastante amplio en el que os iba a detallar las razones por las cuales no consideraba adecuada su publicacion y en las que os iba a lanzar una serie de preguntas, pero al final dejandoos elegir si se publicaba o no. (cosa que en alguna ocasión he realizado). El tema es que se me empezaron a amontonar cosas, que unido a otros factores personales que no vienen al caso pero que no se podian evitar se fue quedando “para el dia siguiente”. Y del dia siguiente para el dia siguiente .. se acabaron las elecciones.

A modo de resumen, no consideraba adecuada su publicacion por diversos factores: El blog borroka garaia da se podria decir que entra dentro de la logica de la izquierda abertzale, (se que hay diferentes logicas y cierta pluralidad en la IA, pero digamos que corresponde a una parte de ella), por lo tanto teniendo en cuenta que la izquierda abertzale durante muchos años ha estado ilegalizada electoralmente con el consiguiente sufrimiento añadido de carcel y represion para muchas familias y personas (se dice rapido q hay ilegalizaciones, pero detras de ello estan las personas, la carcel, la dispersion, la quiebra de “derecho al voto” etc…), colocar un texto que llama a quitarse del censo en una pagina de un movimiento que ha sido duramente agredido por luchar por el derecho a presentarse y votar en unas elecciones y un sistema, que ya lo se, es antidemocratico, lo que hubiera conseguido es sobre todo rechazo en las bases de la izquierda abertzale, no siendo la mejor forma , ni la adecuada para este espectro social de encarar el tema, e incluso algunos lo hubieran tomado como una provocacion justo en el momento en que despues de una decada al menos EH bildu etc ya se pueden presentar. Seria algo asi, como que cuando rosa parks se sento en la parte de adelante del autobus donde se suponian que solo podian ir blancos, y que tras una larga lucha se consiguio el derecho a que la poblacion afroamericana pudiera ir en autobuses con normalidad, justo cuando se esta consiguiendo eso en parte, que se lance una campaña para no usar autobuses. Teniendo en cuenta estas consideraciones no me parecia acertada la publicacion del texto. Durante toda la precampaña no se coloco ningun texto de ninguna organización ni movimiento social pidiendo el voto , tampoco no pidiendolo. Solo escribi lo que yo iba a hacer un par de días antes.

Por supuesto, no tengo ninguna obligacion de publicar todo lo que me mandan, pues este blog no es una plataforma abierta de todo el movimiento popular y politico “antisistema”, ni tampoco un periodico de izquierda, es un blog personal que se mueve en parametros estrategicos de izquierda abertzale abierto a aportaciones de ese ambito o del movimiento popular, pero a nivel politico estrategico pese a que sean respetables opciones diferentes como la anarquista u otras no es la herramienta adecuada para potenciar lineas estrategicas de otro tipo. (pese a que en ocasiones puedan tener cierto espacio). Pues todo esto y algo mas te queria escribir y que luego valoraseis lo dicho y contrastarlo, pero no me fue posible y luego el tiempo funciono en mi contra, despues tambien se me olvido en varias ocasiones (esas cosas que las vas dejando, lo siento). En cualquier caso es un debate importante el hecho de moverse hacia otro tipo de “institucionalidad” pero es probable que ni la izquierda abertzale, al menos la institucional, y grandes partes de nuestro pueblo lo entiendan si solo se les presenta el descenso electoral sin alternativa. En cualquier caso apunto el tema para tratarlo en adelante e incluso podria tomar parte de vuestars valoraciones a la hora de presentarlo.
Un abrazo.

¿Por qué lo publicamos ahora?

Viendo que la contestación de BGD es del pasado julio, muchas os preguntaréis por qué no lo publicamos entonces y sí lo hacemos ahora… Nuestra primera reacción a la censura de BGD, más allá de la profunda desazón por lo que ésta supone viniendo de alguien de sus características ideológicas (y de la dificultad añadida que suponía –y supone– llegar a todo un sector de gente con el que, por sus planteamientos de cuestionamiento del sistema, nos sentimos cercanas y a menudo compañeras en luchas sociales), fue la de no hacerlo público, intentando evitar un cierto papel victimista de la cuestión así como contribuir a emponzoñar la labor de un blog que nos parecía tan interesante como necesario en la actual coyuntura política de Euskal Herria. Pero transcurrido un tiempo, en concreto el pasado 1 de octubre, BGD publicó un artículo de colaboración de Josemari Lorenzo Espinosa con el título «Alabanza de urnas – Menosprecio de historias» en el que se abordan no pocas cuestiones que tienen relación directa con propuestas como las que nosotras defendemos. Ello nos ha conducido a enviar el siguiente texto, ahora mediante un «comentario» al post, reivindicando que, una vez abierto ese debate, se puedan recoger las distintas posturas al respecto mediante una libertad de expresión y pluralidad de opiniones y siempre desde posturas netas de izquierda:

Afortunado tú Josemari que BGD te deja opinar sobre esa cuestión en este espacio, porque a nosotras (las gentes que por razones diversas, algunas como las tuyas, impulsamos el descenso y la insumisión electoral: https://descensoelectoral.wordpress.com/) nos dijo que no, que ese planteamiento y discurso no tenían cabida en el blog… Así que, me temo que estas líneas también serán censuradas (de buenos modos, como en la vez anterior, pues se dignó darnos las razones de la censura, pero censurándonos al fin y al cabo). Por ello, no dedicaremos demasiado esfuerzo a intentar dar nuestro punto de vista. Una pena, porque un blog con debates tan interesantes como éste se convierte en algo muy distinto cuando vives tamaña censura.

Y, efectivamente, la mano del censor volvió a realizar su labor, ahora ya sin mediar explicación alguna, lo que demuestra que el problema está en debatir sobre determinadas ideas que cuestionan las propias «verdades», o en pensar que por reflexionar sobre esta cuestión se podría dañar a la Izquierda Abertzale (todavía con traumas por la represión padecida, según comenta BGD) o, tal vez, por adolecer de contraargumentos, lo que, a la postre, termina dando la razón a esas propuestas que te cuestionan, pues si existieran argumentaciones sólidas a la contra, ni BGD ni las gentes contrarias a la propuesta de la insumisión electoral tendrían por qué sentirse cuestionadas.

¿Qué se aporta con el relato de este suceso? Pues que, aun con las dudas que hemos tenido sobre la conveniencia de su publicación, pensamos que lo relatado tiene importancia para que se conozca cómo está el debate sobre el sistema electoral y el parlamentarismo en algunos ambientes de la izquierda revolucionaria vasca: secuestrado. Si nosotras omitiéramos esta información estaríamos contribuyendo a la censura que hemos sufrido, lo que no es sino un pésimo precedente para quienes aspiramos a transformar la realidad.

¿Es posible «elegir» la pena a imponer por insumisión electoral?

Uno de los aspectos que ha suscitado dudas es el de la pena que se pude imponer por la desobediencia electoral. La ley, como hemos dicho en otro lugar, establece una dualidad de penas: prisión de tres meses a un año o multa de seis a veinticuatro meses.

La imposición de la pena concreta la realiza el juez en la sentencia, en la llamada «fase de determinación penal», donde individualiza la sanción en relación a las circunstancias personales de la persona enjuiciada. En esta fase se supone que la pena a imponer debe ser «proporcional».

¿Podemos elegir el tipo de pena?

Algunas de las consultas que hemos recibido residen en saber si podemos elegir o preferir una pena privativa de libertad sobre una de multa.

Ello por varios tipos de argumentos:

  • La ejecución de las penas privativas de libertad permite que el juez las deje en suspenso (que no se cumplan) cuando se dan ciertos requisitos (art. 80 del C.P., entre los que se encuentra el de ser delincuentes primarios o tener antecedentes cancelados, que se tengan satisfechas las responsabilidades civiles, etc), mientras que en el caso de impago de multa la sustituirán por el cumplimiento de privación de libertad de un día de privación por cada dos cuotas de multa impagada.
  • Hay quien entiende que el efecto político de una pena de multa es menor, y que es preferible la condena de prisión para alertar a la sociedad sobre la perversidad de la pena.
  • La sanción económica es muy gravosa para mucha gente y puede afectar a terceros que dependan de la capacidad económica del «penado».
  • Es un contrasentido pagar al Estado una multa económica que valdrá para fortalecer económicamente el mal que denunciamos.

Como hemos dicho, es el juez el que debe ponderar las circunstancias en juego y aplicar la pena tanto en la modalidad (privación de libertad o multa) como en la extensión de ésta, de modo que nuestra capacidad de influencia sobre la pena no es decisiva. Podremos ser escuchados sobre la preferencia de una u otra y podemos articular nuestro discurso en torno a esto del modo que mejor se ajuste a los mensajes que queremos dar (preferir la prisión para desenmascarar la perversión de la pena, etcétera), pero en último término quien decide la tipología de pena entre las previstas será el juez.

Por otra parte, desde el punto de vista del derecho penal se considera que la pena de multa es menos gravosa que la de privación de libertad, por lo que es probable que la regla general sea la imposición de ésta.

Para la determinación de la pena concreta el juez debe tener en cuenta las circunstancias concretas del hecho y de la persona a quien juzga (situación social, económica, etc.) así como la existencia o no de una serie de «circunstancias» que en la ley sirven para «agravar» o para «atenuar» la pena.

El art. 66. 6.ª del C.P. señala que

Cuando no concurran atenuantes ni agravantes aplicarán la pena establecida por la ley para el delito cometido, en la extensión que estimen adecuada, en atención a las circunstancias personales del delincuente y a la mayor o menor gravedad del hecho.

Y el Artículo 72 de la misma ley

Los jueces o tribunales, en la aplicación de la pena, con arreglo a las normas contenidas en este capítulo, razonarán en la sentencia el grado y extensión concreta de la impuesta.

La suspensión de la pena

Uno de los recursos que el Código Penal arbitra para atenuar el rigor penal y adecuarlo al principio de «reinserción» de la Constitución es la facultad del juez de dejar en suspenso el cumplimiento de la pena a condición del cumplimiento de algunos requisitos impuestos por la ley. De esta forma, si transcurre el plazo que el juez haya fijado en su resolución y no se incumplen los requisitos impuestos, la pena queda extinguida y no hay que cumplirla.

Esta posibilidad viene prevista en el Artículo 80 del C.P.

1. Los jueces o tribunales, mediante resolución motivada, podrán dejar en suspenso la ejecución de las penas privativas de libertad no superiores a dos años cuando sea razonable esperar que la ejecución de la pena no sea necesaria para evitar la comisión futura por el penado de nuevos delitos.

Para adoptar esta resolución el juez o tribunal valorará las circunstancias del delito cometido, las circunstancias personales del penado, sus antecedentes, su conducta posterior al hecho, en particular su esfuerzo para reparar el daño causado, sus circunstancias familiares y sociales, y los efectos que quepa esperar de la propia suspensión de la ejecución y del cumplimiento de las medidas que fueren impuestas.

Para que el juez pueda admitir esta suspensión deberán cumplirse una serie de condiciones necesarias. Esto quiere decir que si no se cumplen, no podrá optarse por la suspensión. Las condiciones se encuentran en el número 2 del artículo 80 del CP que dice así:

2. Serán condiciones necesarias para dejar en suspenso la ejecución de la pena, las siguientes:

1.ª Que el condenado haya delinquido por primera vez. A tal efecto no se tendrán en cuenta las anteriores condenas por delitos imprudentes o por delitos leves, ni los antecedentes penales que hayan sido cancelados, o debieran serlo con arreglo a lo dispuesto en el artículo 136. Tampoco se tendrán en cuenta los antecedentes penales correspondientes a delitos que, por su naturaleza o circunstancias, carezcan de relevancia para valorar la probabilidad de comisión de delitos futuros.

2.ª Que la pena o la suma de las impuestas no sea superior a dos años, sin incluir en tal cómputo la derivada del impago de la multa.

3.ª Que se hayan satisfecho las responsabilidades civiles que se hubieren originado y se haya hecho efectivo el decomiso acordado en sentencia conforme al artículo 127.

Este requisito se entenderá cumplido cuando el penado asuma el compromiso de satisfacer las responsabilidades civiles de acuerdo a su capacidad económica y de facilitar el decomiso acordado, y sea razonable esperar que el mismo será cumplido en el plazo prudencial que el juez o tribunal determine. El juez o tribunal, en atención al alcance de la responsabilidad civil y al impacto social del delito, podrá solicitar las garantías que considere convenientes para asegurar su cumplimiento.

Además de esto, el juez puede condicionar la suspensión de la pena al cumplimiento de una serie de reglas y deberes (art. 83) vinculados al tipo de delito de que se trate

1. El juez o tribunal podrá condicionar la suspensión al cumplimiento de las siguientes prohibiciones y deberes cuando ello resulte necesario para evitar el peligro de comisión de nuevos delitos, sin que puedan imponerse deberes y obligaciones que resulten excesivos y desproporcionados:

1.ª Prohibición de aproximarse a la víctima o a aquéllos de sus familiares u otras personas que se determine por el juez o tribunal, a sus domicilios, a sus lugares de trabajo o a otros lugares habitualmente frecuentados por ellos, o de comunicar con los mismos por cualquier medio. La imposición de esta prohibición será siempre comunicada a las personas con relación a las cuales sea acordada.

2.ª Prohibición de establecer contacto con personas determinadas o con miembros de un grupo determinado, cuando existan indicios que permitan suponer fundadamente que tales sujetos pueden facilitarle la ocasión para cometer nuevos delitos o incitarle a hacerlo.

3.ª Mantener su lugar de residencia en un lugar determinado con prohibición de abandonarlo o ausentarse temporalmente sin autorización del juez o tribunal.

4.ª Prohibición de residir en un lugar determinado o de acudir al mismo, cuando en ellos pueda encontrar la ocasión o motivo para cometer nuevos delitos.

5.ª Comparecer personalmente con la periodicidad que se determine ante el juez o tribunal, dependencias policiales o servicio de la administración que se determine, para informar de sus actividades y justificarlas.

6.ª Participar en programas formativos, laborales, culturales, de educación vial, sexual, de defensa del medio ambiente, de protección de los animales, de igualdad de trato y no discriminación, y otros similares.

7.ª Participar en programas de deshabituación al consumo de alcohol, drogas tóxicas o sustancias estupefacientes, o de tratamiento de otros comportamientos adictivos.

8.ª Prohibición de conducir vehículos de motor que no dispongan de dispositivos tecnológicos que condicionen su encendido o funcionamiento a la comprobación previa de las condiciones físicas del conductor, cuando el sujeto haya sido condenado por un delito contra la seguridad vial y la medida resulte necesaria para prevenir la posible comisión de nuevos delitos.

9.ª Cumplir los demás deberes que el juez o tribunal estime convenientes para la rehabilitación social del penado, previa conformidad de éste, siempre que no atenten contra su dignidad como persona.

Además de estos deberes, el tribunal puede imponer otras medidas para acceder a la suspensión. Lo dice el Art. 84 del CP.

1. El juez o tribunal también podrá condicionar la suspensión de la ejecución de la pena al cumplimiento de alguna o algunas de las siguientes prestaciones o medidas:

1.ª El cumplimiento del acuerdo alcanzado por las partes en virtud de mediación.

2.ª El pago de una multa, cuya extensión determinarán el juez o tribunal en atención a las circunstancias del caso, que no podrá ser superior a la que resultase de aplicar dos cuotas de multa por cada día de prisión sobre un límite máximo de dos tercios de su duración.

3.ª La realización de trabajos en beneficio de la comunidad, especialmente cuando resulte adecuado como forma de reparación simbólica a la vista de las circunstancias del hecho y del autor. La duración de esta prestación de trabajos se determinará por el juez o tribunal en atención a las circunstancias del caso, sin que pueda exceder de la que resulte de computar un día de trabajos por cada día de prisión sobre un límite máximo de dos tercios de su duración.

La resolución acordando la suspensión y sus reglas se hará conforme al art. 82 del CP:

1. El juez o tribunal resolverá en sentencia sobre la suspensión de la ejecución de la pena siempre que ello resulte posible. En los demás casos, una vez declarada la firmeza de la sentencia, se pronunciará con la mayor urgencia, previa audiencia a las partes, sobre la concesión o no de la suspensión de la ejecución de la pena.

2. El plazo de suspensión se computará desde la fecha de la resolución que la acuerda. Si la suspensión hubiera sido acordada en sentencia, el plazo de la suspensión se computará desde la fecha en que aquélla hubiere devenido firme.

No se computará como plazo de suspensión aquél en el que el penado se hubiera mantenido en situación de rebeldía.

Sustitución de la pena

Antes de la reforma operada por L.O. 1/2015, de 30 de marzo, por la que se modifica la L.O. 10/1995, de 23 de noviembre, del Código Penal (B.O.E.» 31 marzo). cabía la sustitución de las penas por otras de inferior categoría. Ahora, con la supresión del art. 88  del C.P. ha desaparecido esta posibilidad.

Únicamente cabe sustituir las penas de prisión inferiores a tres meses por otras conforme al art. 71.2 del C.P., lo cual deja fuera de la aplicación al delito del que hablamos:

2. No obstante, cuando por aplicación de las reglas anteriores proceda imponer una pena de prisión inferior a tres meses, ésta será en todo caso sustituida por multa, trabajos en beneficio de la comunidad, o localización permanente, aunque la ley no prevea estas penas para el delito de que se trate, sustituyéndose cada día de prisión por dos cuotas de multa o por una jornada de trabajo o por un día de localización permanente.

Diría que eso que llaman democracia electoral representativa ya no existe

Diría que eso que llaman democracia electoral representativa ya no existe; que es una forma de totalitarismo, un estado de excepción permanente para los de abajo (Raúl Zibechi, Chiapas, mayo de 2015)

Si bien en este link podéis oír su intervención entera, aquí os dejamos los últimos minutos de la charla de Raúl Zibechi en el seminario «El Pensamiento Crítico Frente a la Hidra Capitalista» organizado por el EZLN del 3 al 9 de mayo de 2015 en el Caracol de Oventik, CIDECI / Universidad de la Tierra Chiapas. Creemos que con sus palabras no hacen falta más comentarios. Disfrutadlo!!!

Y para terminar, tercer punto ¿qué diría si yo estuviera arriba de una Ceiba Álamo sobre esto que acabo de decir. Si me tocara ser centinela allí en el Cono Sur donde vivo. Diría que se está viniendo un exterminio, que primero es de esta manera, suave, que detrás inmediatamente viene el genocidio duro, el armado. Pero sobre todo diría cuatro cosas y eso es en lo que me quiero concentrar. Diría:

Primero, cuidado con la vía institucional, cuidado con la vía electoral. El progresismo consiguió instalar de esta manera –y esto no es menor- una cultura política que dice que se puede cambiar el mundo sin conflictos. Más aún, que los conflictos son peligrosos. Los que encabezan los conflictos le hacen el juego a la derecha, y pueden incluso ser terroristas. (Otro dato, al pasar, ¿saben ustedes que en Ecuador, en el Ecuador de Correa, del Socialismo del Siglo XXI, hay 200 dirigentes indígenas encausados por la justicia por terrorismo y boicot? ¿Acusados por qué? Por cortar rutas, por ocupar haciendas… en un país que se dice del Socialismo del siglo XXI).

Segundo: Diría que eso que llaman democracia electoral representativa ya no existe; que es una forma de totalitarismo, es un estado de excepción permanente para los de abajo. Cito a un señor que se llama Agamben, una maravilla, un tipo que estudió los campos de concentración, y dice:

El totalitarismo moderno puede ser definido como la instauración, a través del estado de excepción, de una guerra civil legal, que permite la eliminación física no sólo de los adversarios políticos, sino de categorías enteras de ciudadanos que por cualquier razón resultan no integrables en el sistema político.

Y yo creo que confiar en las instituciones es peligroso, porque las instituciones, con la excusa de la seguridad y del narcotráfico nos instalan un estado de excepción, o sea de guerra permanente. Y eso no depende de quienes estén en el gobierno. Es algo más complejo. La democracia electoral es hoy la cobertura legal del estado de excepción, encubre y justifica el genocidio contra los de abajo.

Tercero Diría que la vía institucional contribuye a regenerar las cabezas de la hidra, porque siempre va de la mano de la desarticulación de nuestros espacios de autonomía. En esta etapa genocida del capitalismo debemos ser autónomos, lo más autónomos posible. Que para derrotar a la hidra supone: defendernos, hacerle daño, golpearla… y a la vez crear autonomía en nuestros espacios, impedir de las formas más diversas que nos invadan nuestros espacios. Es una lucha con dos dinámicas.

Y por último estamos nosotros, -es lo último que diría desde arriba de una Ceiba Álamo-. Creo que lo que vemos nos ha de servir como espejo. Y aquí perdónenme pero voy a hablar en primera persona. No por ego –aunque no estamos exentos de ello- sino porque es muy fácil escudarse en el “todos”: “nos” falta; tenemos… bueno, “yo tengo” “yo me falta”. Entonces quiero decir, me pregunto ¿Cuánto tengo que aprender?, ¿cuánto tengo que crecer?, ¿cuánto tengo que dejar de ser lo que soy para estar en condiciones de enfrentar la hidra y de crear un mundo nuevo? Mi impresión es que todavía me falta, nos falta mucho. Y mi impresión es que nos queda por delante, y me queda por delante desafíos enormes. ¿Qué hago? Hago ejercicio para estar más fuerte, para enfrentar la hidra. Práctica de tiro, no está de más, no está de más, es importante. No se habla de esto. Pero hay una cosa que tiene que ver con la ética, con la disposición de ánimo, que es fundamental. Yo creo que los que nos consideramos rebeldes o revolucionarios, todos los días tenemos que –como el que hace un monumento en piedra o madera, que hace tallados- tenemos que tallarnos, que esculpirnos, que cincelarnos para ser mejores, todos los días. Y yo tengo que hacer eso. Tenemos que ser mejores, no más grandes. Ser mejores, no para brillar más y ser más importantes, sino para ser menos, para ser más chiquitos, ser más pequeño para algún día estar a la altura de las bases de apoyo que en la escuelita nos han enseñado que para resistir sólo es necesario dignidad, dignidad y más dignidad. Muchas gracias.

Adrián Vaíllo, insumiso electoral

El día 20 de noviembre de 2011,  Adrián, un militante de más de una lucha social honorable, no acudió a la mesa electoral en un colegio de Elche, donde, nombrado como estaba para vocal de mesa, le esperaba toda la parafernalia comicial.

Lo hizo, según relata él, por razones ideológicas y ante el conflicto moral entre cumplir una norma que considera injusta (y de paso deberíamos decir que es altamente inconsistente e injusta) y sus propias convicciones. Luego volveré sobre la materia.

Que Adrián no acudiera a la mesa, como se sabe, fue una hecatombe comparable con la muerte de Almilcar Barca en el río Vinalopó, también en Elche, hace ya siglos. Por su ausencia de aquel día,  las elecciones se volvieron inelectibles y Elche entero sufrió la desgracia y la perdición. Al año siguiente se dejó de cantar el Misteri en el día acostumbrado. Hasta se habla de una conjunción planetaria nefasta a causa de la herejía de Adrián, que encima tuvo la osadía de manifestar públicamente su disenso con el sistema de conscripción para las mesas electorales y más allá de ello, abundar en las razones que, a su parecer, desvelan lo ilegítimo de una democracia meramente formal y aparente que se legitima con votaciones, pero no distribuye el poder ni mira por los intereses del bien común y encima genera el modelo de política elitista, extractiva y cómplice con los intereses oligárquicos, todo lo cual nos ha traído hasta el día de hoy al triste lugar donde nos encontramos.

Mientras esto ocurría, en el resto de las miles de mesas electorales de todo el territorio estatal, dejaron de acudir en silencio miles, muchos miles, de anónimos y discretos presidentes de mesa electoral, vocales y demás conscriptos. Por si fuera poco, las juntas electorales concedieron exenciones para quienes excusaron circunstancias de tanta enjundia como una comunión, pertenecer a una orden religiosa de clausura o tener que salir al día siguiente de viaje. ¿Sucedió algo por ello? No que sepamos. ¿Se hundió la parafernalia de las elecciones?, ¿se tuvieron que anular comicios y votaciones? Tampoco relataron nada especial los noticieros de la época, y hasta los delegados de gobierno del momento reseñaron la átona “normalidad democrática” de los comicios.

Ahora, el día 25 de junio, casi cuatro años después de aquel desacato, un juzgado penal ha sometido a juicio a Adrián, que viene acusado con severidad por el Fiscal.

Llama la atención que el acto silencioso de miles de ciudadanos que, sencillamente, se despiden a la francesa de la participación en esas mesas electorales, no sea objeto siquiera de investigación alguna (pues el sistema goza de un “ejército de reserva” de vocales suplentes y hasta de un régimen de “voluntarios” para acudir raudos a las mesas dichosas) y que tampoco sea objeto de eco periodístico ni de conocimiento alguno. ¿Por qué así, por qué este trato de favor? Sencillamente, porque no estorban, porque su silencio silencioso no perturba el meollo de la cuestión: la racionalidad de someter a la fuerza a los ciudadanos a formar parte de estas mesas electorales, como si de un deber cívico esencial se tratara.

Un general hace muchos años, en los obscuros tiempos del franquismo nominal, dijo en el parlamento orgánico de aquel entonces que lo que era sumisa negativa a hacer la mili por parte de los testigos de Jehová (y por tanto admisible para el ejército) era desacato intolerable en los objetores que, encima, hacían público su desacato y pretendían apelar a la sociedad para alertarla del meollo de la propia obligación de servir al ejército (y por tanto inadmisible y sancionable penalmente).

No sé si encuentran el paralelismo. Yo sí.

Pero, volviendo sobre el enjuiciamiento del insumiso electoral, resulta sorprendente el trato penal que se le da a éste.

Primero, porque el propio tipo penal es un tipo excepcional, ni siquiera previsto en el código penal, sino en la norma electoral, lo cual no parece una técnica penal muy canónica y nos hace pensar en un delito de autor al uso.

Segundo, porque participar o no hacerlo en unas elecciones o en todas es un derecho, no una obligación, y nuestro ordenamiento admite la libertad ideológica, al menos en lo declarativo, de no votar, ya sea por comodidad (como vemos, a veces lo cómodo es votar y no complicarse la vida, y lo incómodo hacer caso a la conciencia a pesar de las consecuencias) o por convicciones ideológicas o creencias. E incluso más, es que este derecho de conciencia se admite por las juntas electorales para ciertos supuestos de “excusas” a formar parte de mesas electorales (de hecho repaso ahora algunas resoluciones de diversas juntas excusando a monjas y testigos de Jehová por sus creencias). Es un contrasentido tener derecho a no participar, e incluso que este derecho alcance a ciertos colectivos religiosos en cuanto a las mesas electorales, pero que la ley imponga sanciones a quienes niegan la participación en casos como el de Adrián.

Tercero, porque en realidad el tipo penal por el que Adrián es enjuiciado ahora, en contra del propio sentido del derecho penal, no protege ningún bien jurídico estimable (no tiene que ver con el derecho a participar y tampoco con que las elecciones se puedan desarrollar), sino, sencillamente, la imposición per se de una obligación legal accesoria (no un deber jurídico, que en el mundo propio del derecho es otra cosa) de participar obligatoriamente en las mesas electorales. Mesas que, haga lo que haga Adrián con su manifestación pública de rechazo por razones de conciencia, o los miles de no comparecientes anónimos, se constituyen porque el sistema tiene previsto un modelo diversificado de reemplazo que hace que los comicios se celebren siempre. No hay lesión de bien jurídico alguno y por tanto no puede entenderse delictivo el comportamiento.

No ha habido, en la actitud de Adrián, lesión efectiva de ningún bien jurídico esencial. Los comicios tuvieron lugar de todas formas. Ganaron los de siempre y perdieron los de siempre. La administración excusó por causas nimias a miles de ciudadanos relapsos a esto de perder un día en las mesas electorales para las que, como se ve, existen miles de voluntarios. Otros muchos miles ni siquiera se molestaron en comunicar su ausencia y tampoco pasó nada.

¿Dónde se encuentra la racionalidad de una sanción penal, la máxima que usa el Estado, en estas circunstancias?

Por si fuera poco, Adrián actuó por fidelidad a sus convicciones. Unas convicciones que son respetables y, si se nos apura, razonables. Lo hizo de forma pública, noviolenta, apelando a la comunidad y a su ejemplaridad. ¿Por qué la imposición de una obligación sin mayor sentido jurídico debe prevalecer sobre el ejercicio de una libertad de conciencia en este caso? No es razonable y no es admisible.

A Adrián le juzgan cuatro años después. Le han tenido sometido a una imputación cuatro años sin necesidad. ¿Por qué todo esto?

Todo sinrazones: todo ineficacia. Todo una muestra de perversidad. La perversidad de un sistema electoral injusto que, en el caso de Adrián, con el sacrificio personal de Adrián y de tantos adrianes que han surgido últimamente, tal vez empecemos a ver con la respuesta desmesurada del aparato estatal ante quien señala que el Rey está desnudo, como en el cuento.

Ahora nos toca a los ciudadanos despojarnos de la venda que demoniza a quienes ni admiten el dogma ni se pliegan a su verdadero sentido de reconvertirnos de ciudadanos a siervos.

Juan Carlos Rois. Abogado