Archivos Mensuales: diciembre 2016

Ante los ya vaticinados intentos de represión: más organización, más difusión y más insumisión

En la entrada que colgamos a mediados de septiembre pasado , tras conocer la “aceptación” de las insumisión electoral de Amparo y la presentación con ese mismo texto de la insumisión de Iñaki, nos atrevíamos a vaticinar que:

Por nuestra participación activa hace décadas en el movimiento antimilitarista que mediante la insumisión acabó con el servicio militar obligatorio, sabemos que estos primeros pasos balbuceantes pueden ser la antesala del intento de acabar con la insumisión mediante una cruda represión…

Parece que no nos equivocábamos mucho. Desde entonces son ya tres las personas insumisas electorales a las que les han llegado comunicaciones y citaciones que ponen en marcha procesos que probablemente terminen en juicio. Y las fiscalías correspondientes parecen haber entrado en un concurso de “a ver quién pide una burrada mayor”.

Así, Vicent (insumiso electoral valenciano en la municipales de 2015) recibió una notificación del juzgado durante el mismo mes de septiembre haciéndole saber que la fiscalía le solicitaba por delito electoral una pena-multa de 18 meses con una cuota diaria de 15 euros, lo que equivale a  ¡¡¡8.100 euros!!!!

El pasado 1 de octubre Vicent prestó declaración ante el juzgado y declaró entre otras cosas:

L’encausat comenta que ha sentit el desacord d’algun familiar i alguna altra persona al poble. No obstant això, ha rebut molts suports, tant de persones properes, com d'”altres que pràcticament no coneixia”. Algunes, malgrat no compartir els seus principis polítics, respecten la seua decisió i arguments, considerant injusta la imposició d’una llei que trenca i penalitza la seua voluntat. “El fet que gent del poble a qui gairebé no coneixia em recolzés, tot i que no estigueren d’acord amb la meua acció, em dóna la satisfacció d’almenys haver generat un debat entorn d’aquest tema a Albaida”

https://directa.cat/mes-de-8000-euros-de-sancio-no-presidir-una-mesa-electoral

La fecha señalada para el juicio es el próximo 24 de febrero.

 

A finales de septiembre también fue citado por el juzgado el insumiso castellonense Xus. Él llevó a cabo su insumisión electoral en las generales de junio de 2016, y la fiscalía le solicita una pena de 5.400 euros.

En situación parecida se encuentra el insumiso cordobés Carlos, que también realizó la insumisión electoral en las generales de junio de 2016 y que fue llamado a declarar a finales de octubre. Tanto a Xus como a Carlos les señalarán próximamente fecha de juicio.

Está claro que el intento de acabar con la insumisión electoral mediante la represión ha sido puesto en marcha, por eso ahora se hace importante incidir en el análisis que también realizábamos en aquel post mencionado:

Pero esa misma experiencia insumisa a la mili nos enseñó que la represión sólo sirve para avivar el debate público, generar más convencimiento, apoyo y solidaridad social… hasta hacerse inasumible esa represión por quienes quieren vender una imagen inmaculada y popular del sistema electoral, lo que termina por ser la puerta que abre el camino a la abolición de la conscripción

 

Haciendo frente a la represión… hasta volverla en su contra

Se trata ahora de intentar poner en marcha una dinámica que consiga que la represión económico-judicial le salga cara al sistema electoral. Y es menos difícil de lo que parece.

En cada zona donde vaya a tener lugar un juicio se debería ver qué táctica seguir para que el coste político al sistema electoral resulte mayor que el coste económico a la persona juzgada.

En la mayoría de casos no debería ser tan difícil que se creara una especie de “grupo de apoyo” (gentes cercanas en lo ideológico, en lo amistoso, en lo familiar, en lo profesional…) que asumieran la elaboración de una campaña pública de apoyo a la persona objetora. Esa campaña puede contar con actos públicos (charlas, tertulias… intentando involucrar a gentes conocidas de la zona o a “personajes” de otras zonas con las que se tenga una vía de acceso). Puede contar con movilizaciones (desde simples encarteladas a otras más numerosas o más impactantes). Puede contar con la organización de fiestas o conciertos, que además de acercar la cuestión a otras gentes posibiliten vías para la financiación de la multa. Así mismo, y donde se cuente con una persona abogada de confianza, se trataría no sólo de darle un cariz político a la defensa, sino de proponer personas peritas o testimonios de gente que profundice en la legitimidad de la desobediencia, de la objeción de conciencia, de la negativa a la conscripción…

Esta iniciativa u otras (en cada lugar las que se puedan) conllevan algo que el sistema electoral está intentando evitar a toda costa: la publicitación de la insumisión electoral, que la gente lo conozca y hable de ello (paso previo a podérselo plantear). Al mismo tiempo rompe con la imagen de “represión individualizada” a quienes se han declarado objetoras electorales para dejar paso a una cuestión colectiva que rebasa la idea de “un loco” y le da una dimensión de apoyo social.

También puede ser que la persona juzgada sea insolvente, lo que hace imposible el cobro de la pena económica, con el añadido de que la persona objetora pueda valorar la cuestión de si intenta forzar su entrada en la cárcel como forma de visualizar la incongruencia de un sistema electoral que pretendidamente se basa en el “afecto social al sistema electoral”, dejando al descubierto que es un “afecto obligatorio”, que si no se produce es reprimido hasta con pena de cárcel.

Pero con estas u otras iniciativas, la represión no sólo le puede salir cara políticamente al sistema electoral, sino que puede evitar que le salga cara económicamente a las personas insumisas. Se trata de generar dinámicas populares que consigan poner en marcha algo similar a cajas de resistencia: desde, como señalábamos antes, la organización de fiestas, conciertos, edición de materiales, ventas de boletos con sorteos de objetos donados… y otras muchas iniciativas que en su día ya mostraron su utilidad (también aquí la insumisión a la mili puede ser un buen referente, además de otras muchas luchas populares que se han servido de ello). A ello habría que añadir todas las nuevas vías y modelos de intervención que han ido abriendo en los últimos años las nuevas generaciones (las más numerosas entre las insumisas electorales) y que permiten otra forma de hacer llegar propuestas, intervenir, dialogar, proponer y movilizarse

Y en las zonas donde no haya juicios-represión, sería bueno aprovechar también este período sin elecciones (vaya usted a saber durante cuánto tiempo) para seguir difundiendo la insumisión electoral; para avanzar sobre iniciativas que amplíen el abanico de personas implicadas aunque no hayan sido llamadas a las mesas (por ejemplo, retomando con más ímpetu la exigencia del des-censo electoral, que se no dé de baja en el censo, y organizando campañas sobre la cuestión).

Sería bueno también que en la medida que se vayan conociendo más casos de personas objetoras electorales, o interesadas en la cuestión, residentes en un cada vez mayor número de territorios del Estado, intensifiquemos una mínima coordinación que haga posible que cuando surjan nuevas insumisas de entrada puedan tener a alguien en su zona con la que contactar . El apoyo inicial es muy importante. En este ámbito, las redes sociales, utilizadas con una “inteligencia otra”, podrían tener un papel determinante.

Seguiremos hablando sobre estas cuestiones en próximas entradas del blog. Por estas tierras vascas (intentando llevar a la práctica algunas de esas propuestas) hemos tomado parte en las últimas semanas en una txarla informativa que sobre el des-censo electoral tuvo lugar a primeros de diciembre en el marco de la Azoka Alternativa de Durango. También, gracias a la propuesta de las gentes que editan la revista Ekintza Zuzena, se ha publicado en su último número la conversación que sobre la experiencia gasteiztarra mantuvimos con ella.

 

Seguimos avanzando… La activación de la represión es, paradójicamente, una demostración evidente de que el sistema electoral nos percibe como un cuestionamiento al que ya no sirve ignorar. La aceptación de la insumisión de Amparo y el goteo continuo de nuevas personas objetoras en todos los procesos electorales les ha hecho encender la luz de alarma. El “Titanic” del sistema electoral ha empezado a hacer aguas.

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