Archivos Mensuales: diciembre 2015

El secretario general de la CGT de Cataluña se declara insumiso electoral

Ermengol Gassiot Ballbè, secretario general de la Confederación General del Trabajo (CGT) de Cataluña se ha declarado objetor de conciencia a la mesa electoral de Vilobí del Penedès (Barcelona) donde fue designado vocal para las elecciones generales del 20 de diciembre. Según parece, asistió en el momento de constitución de la mesa para entregarle a la presidenta el escrito donde manifiestaba las razones de su objeción de conciencia [descargar el escrito en este enlace].

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Su acción pretende llamar la atención sobre dos aspectos:

  1. Una crítica al actual sistema que circunscribe la participación política de la inmensa mayoría de la población a votar cada cierto tiempo. Se confiere así el monopolio de hacer política en las instituciones, mientras normativas cada vez más restrictivas penalizan las formas populares de política tales como manifestaciones, asambleas públicas, ocupaciones, huelgas, desobediencia civil, etc.
  2. Una crítica a un sistema político centrado en el marketing de los y las candidatas y vacío de debate real en base a programas y contenidos, pero sometido a los dictados de las grandes organizaciones del capitalismo internacional (la OTAN, la UE, el BM, el FMI ..).

La objeción de conciencia de Ermengol Gassiot es una más de varias muestras de rechazo al régimen parlamentario de base electoral como única manera de hacer política.

La CGT de Cataluña defiende la libertad de pensamiento que reivindica su secretario general con este acto, y la necesidad imperiosa de promover una política basada en la libre participación de toda la población residente en el territorio, ya que los propios procesos electorales niegan el derecho a voto a una gran cantidad de personas migrantes que residen entre nosotros, y circunscriben la participación exclusivamente a delegar en representantes institucionales cada 4 años, lo que no garantiza el acceso a la participación real de la sociedad en la toma de decisiones sobre aspectos como el modelo económico y de relaciones laborales, entre muchos otros.

Por todo ello, la objeción de conciencia del secretario general de la CGT de Cataluña se enmarca en el cuestionamiento de un modelo de participación política exclusivamente institucional. La desobediencia civil es y ha sido un derecho inalienable para cuestionar el statu quo a lo largo de la historia, y la reivindicamos como una herramienta para conseguir una sociedad socialmente justa y libre.

[Esta magnífica noticia y el comunicado completo se pueden encontrar en: http://www.cgtcatalunya.cat/spip.php?article11671#.VngMA4RyhC0%5D

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Entrevistas a los insumisos electorales Axel e Iker Zabaleta en diarios digitales

Per motius morals i ideològics m’és impossible formar part de la Mesa electoral el 20-D

Un veí de Terrassa ha decidit declarar-se objector de consciència i no es presentarà a la Mesa que la Junta electoral li ha designat per aquests comicis. Ha presentat una al·legació on denuncia que aquesta designació atempta “contra els seus principis”

La Junta Electoral deniega la objeción de conciencia al insumiso Iker Zabaleta

El vecino de Munilla, suplente de vocal de mesa, advierte de que no asistirá el domingo: «Estaré trabajando, por si alguien quiere venir a buscarme»

Insumisión a la mesa electoral del 20D

Si antes era Iker, ahora es Juan el que nos explica sus razones.

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Me llamo Juan y hace unas semanas se me hizo saber (mediante una notificación remitida por la junta electoral de Aoiz ) que estaba obligada a hacer de primera vocal de la mesa electoral situada en Aos- Lónguida. Según el documento y el manual que se le adjuntaba, debo comparecer el 20/12/2015 con motivo de la celebración de elecciones generales, a las 8 de la mañana para la constitución de dicha mesa, así como permanecer en ella más de doce horas hasta que finalice el proceso electoral, por lo que recibiré 62 euros. Todo ello bajo la amenaza de “pena de prisión de tres meses a un año o multa de seis a veinticuatro meses” si decido no presentarme. Entonces se abrió un periodo de siete días para alegar ante la junta y exponer los motivos que impiden la aceptación del cargo. Aprovechando este hecho, comunique mediante carta mi OBJECIÓN DE CONCIENCIA ante esta orden. Mi intención no es otra que no presentarme a dicha obligación.

Si no son aceptadas mis explicaciones para no asistir a dicha mesa, por motivos de conciencia, voy a desobedecer dicha ley. Nunca he votado para unas elecciones; paso los treinta años y no tengo intención de votar en las sucesivas: es por conciencia, por ideales y por ver la injusta y corrupta realidad parlamentaria.

Es verdad que durante años en el estado español se vivió una dictadura y que no había posibilidad de elegir a ningún representante y que no me guste esta democracia parlamentaria no significa que prefiera aquella horrorosa época.

Es verdad que durante muchos años el voto solo estuvo en manos de los privilegiados: de los hombres frente a las mujeres, de los blancos frente a los negros y que fue una dura batalla la de las sufragistas por conseguir este derecho y que conllevo una dura represión en muchos casos, pero hoy nos toca denunciar otra cosa, porque este sistema se intenta establecer y justificar en el voto cada cuatro años, en base a un programa electoral que nadie cumple y esto conlleva la pérdida de decisión en las esferas públicas de la vida por parte de las personas que formamos parte de este sistema sin apenas mecanismos de actuación.

La gestión de los recursos por las élites políticas y económicas que impunemente, en favor de sus propios intereses, extermina individuos y culturas, abocándonos a un sinsentido material y tecnológico, destrozando el territorio donde vivimos, la desviación de recursos públicos para fines privados, la desigualdad social y económica entre personas y países, los ingentes recursos destinados a la guerra, a la represión y a la muerte, un sistema patriarcal heteronormativo que se sustenta por el miedo, utilizado como amenaza directa contra la población; haciendo trato de favor al que colabora y castigando a la que desobedece dando así ejemplo al resto de la sociedad de lo que le puede suceder según el camino que escoja, hace que entre otras razones no apoye este corrupto sistema y menos justificarlo y por lo tanto no ayudarle a sobrevivir.

Es verdad que en algunos países votar es una obligación como aquí es ir a una mesa electoral: una vez más se nos dice lo que tenemos que hacer y se nos sigue tratando de un modo infantil por papá estado, que todo lo sabe y lo mas importante, que quiere lo mejor para nosotras sin preguntarnos por nuestros deseos.

Es verdad que prefiero a unas coaliciones políticas municipalistas que a esos grandes partidos de la España de la transacción, que hay que dar tiempo a quienes ocupan por primera vez los ayuntamientos llamados del cambio, pero también que no creo que el cambio venga desde arriba, que lo importante sigue estando en generar estructuras diferentes a las que criticamos que ahora más que nunca hay que ser creativos y poner en practica aquello que tenemos en el horizonte de cómo gestionar nuestras necesidades, de cómo alimentarnos, de cómo cuidarnos ,de cómo relacionarnos.

Frente a las elecciones promovidas por el estado donde el voto supone muchas veces echar balones fuera y eludir la responsabilidad de uno con la vida y dejar en manos de otros la toma de decisiones, propongo la autogestión y el asamblearismo, la toma de decisiones por consenso que promueve la reflexión en común y el mutuo esclarecimiento, y así podremos hacer frente al desinterés y la apatía por lo público, por lo común que caracteriza a un sistema que coacciona a la gente para que forme parte de sus mesas electorales.

Hace tiempo comprendi que las leyes están para proteger a los poderosos, castigando a las anti -élites, aquellas que están condenadas desde que nacieron a una vida de servilismo y miseria.

No pretendo buscar trampas y trucos que me eximan de acatar esta orden. Hace días el ayuntamiento de Pamplona dio a conocer los más de 700 nombres de los nuevos ciudadanos que formaran parte de las mesas electorales del 20 de diciembre, ya que los anteriores por diferentes motivos no han sido localizados o sus peticiones han sido aceptadas: podría haber sido uno de ellos y nunca haber hecho este escrito, porque, ¿cuántas personas realmente no queremos cumplir con esta obligación? Esto es un simple acto de denuncia de una situación injusta y, como tal, anda por el mismo sendero que transitaron y transitarán quienes tomaron decisiones similares y quienes lo harán en el futuro. Es una simple decisión que me hace rechazar participar en aquello que asfixia algunas de las expresiones más privadas y profundas de mí: mi conciencia y mi libertad.

Juan L. Fernández Enríquez

Carta pública de un insumiso electoral

Lo que sigue a continuación es un texto escrito por Iker Zabaleta explicando de forma amplia qué le ha movido a declararse insumiso electoral

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El próximo domingo 20 de diciembre tenemos cita con las urnas. A más de 500.000 personas nos ha tocado ir a formar parte de las mesas electorales; el no asistir supone un delito electoral -condenado con pena de prisión de tres meses a un año o multa de seis a veinticuatro meses.

Ante mi nombramiento como 1er Vocal 1er Suplente en Munilla, presenté mi objeción ante la Junta Electoral de Calahorra y ésta ha sido denegada por unanimidad de sus miembros. En mi escrito defendía que el sistema electoral y sus obligaciones atentan contra mi conciencia y mi libertad.

Me ratifico en mi escrito ya que la justificación de mi pretensión es la libertad ideológica y mi propia ideología, la cual es un hecho notorio del que mi comunidad es conocedora. Dicha libertad ideológica, incluso, viene reconocida en diversos textos legales de ámbito estatal y supranacional, su extensión ha adecuado la conducta personal a la propia ideología, la cual está comúnmente reconocida por los órganos intérpretes de las diversas declaraciones y pactos internacionales de derechos humanos.

El 20D no voy a ir a mi cita

Tengo una granja de conejos, un sector en grave crisis estos últimos años y al que la administración no ayuda, así que el domingo estaré trabajando -por si alguien quiere venir a buscarme-; los animales no se toman vacaciones y mi obligación inexcusable con ellos es diaria.

Creo en la organización entre iguales, horizontal, asamblearia, sin líderes ni personas que se arroguen tal o cual poder, empezando por tu vecino/a, barrio, centro de estudios, pueblo, ciudad… hasta donde queramos llegar, pues yo no entiendo de fronteras.

Tengo conciencia de clase, de la clase a la que pertenezco que es la clase obrera; sin embargo, con el voto delegamos nuestras responsabilidades y obligaciones en manos de una minoría privilegiada en vez de organizarnos para solucionar nuestros problemas. Democracia no es votar una vez cada cuatro años.

Los medios de comunicación nos muestran a diario violencia y más violencia en sus diferentes tipos y modalidades; el problema es que no analizamos el porqué de las cosas y sólo vemos sus consecuencias. Quien me llama radical es porque yo voy a la raiz de los problemas para buscar soluciones mientras la inmensa mayoría se queda en lo superficial: es como si tienes una gotera en casa y en vez de subir al tejado a arreglarla te dedicas a poner un cubo o a pintar una y otra vez la pared para que no se vean las humedades.

Me indigna ver tantos casos de corrupción y su impunidad; una simple búsqueda me muestra más de 100 casos recientes -que se sepan- de corrupción: me indigna que la separación de poderes sea una gran mentira y acabe siendo un reparto de cargos entre los partidos mayoritarios.

Me indignan y preocupan muchos más temas, desde el ámbito personal/laboral -por si llegaré a fin de mes o podré pagar la próxima factura de pienso- hasta el ámbito internacional, ya que el capitalismo no entiende de fronteras. Cada día sufrimos más injusticias, desigualdad social, hambre, miseria, guerras -somos uno de los mayores exportadores de armas, incluso a paises donde no se respetan los Derechos Humanos-, reformas laborales, privilegios de la clase política, montajes policiales, represión, pobreza energética, desahucios, recortes en educación o sanidad… y un -tristemente- largo etcétera… no hace falta mirar muy lejos: todas las que lo sufrimos tienen/tenemos nombre y apellidos. Si la Justicia está para servir al pueblo, me pregunto a quién sirve y dónde está, que me cuesta mucho verla.

Según algunos cálculos, más de 50.000 personas no nos presentaremos este domingo a formar parte de las mesas electorales; no hay estadísticas oficiales porque no interesa mostrar una realidad incómoda del sistema. Sin embargo, estoy convencido de que la justicia funcionará con mucha más contundencia con casos como el mío para escarmentar con un castigo ejemplar a cualquier voz crítica. Y yo insisto, que no me falta razón para no ir el 20D.

Un mero desertor anónimo a las mesas electorales no cuestiona nada, no dice nada, no es ni siquiera una anécdota, ni ha puesto en cuestión el proceso mismo y las condiciones en que se produce; pero un desobediente que plantea abierta y públicamente su disidencia no es lo mismo: este sí que desafía. Sí que cuestiona. Sí que muestra las costuras rotas del cuento representativo y por eso con ese sí se puede emplear el sistema, porque ese habla del meollo del problema y no se conforma con el anonimato, sino que pretende ser ejemplar políticamente y poner en solfa este constructo de la representación y el poder delegado.

De modo que, por comparar, la postura sumisa de la monja de clausura que no va a participar en la mesa electoral porque su reino no es de este mundo, no es idéntica a la de la persona consciente que hace pública su disidencia con intención política de rescatar la participación y denunciar el encorsetamiento de ésta en un formato que la impide o la limita a una creencia de dar el voto a unos señores para que nos representen y cambien las cosas por nosotros y nosotras.

El poder no teme a las urnas, porque las urnas, en el contexto actual y con el nivel de democracia existente, no son un instrumento de democracia y mucho menos de transformación, sino de mera liza entre élites poliárquicas con programas de actuación paternalistas y dentro de un limitado espacio de poder: el poder institucional, que a su vez responde a otros poderes soterrados.

Hoy día, cuando hablamos de “democracia”, en realidad hablamos de parlamentarismo, la forma política mejor adaptada a la prevalencia de los intereses oligárquicos. Los parlamentos, lejos de representar la voluntad popular, lo que en verdad representan es la legitimación de la corrupción política y del despotismo económico y financiero, ligados a intereses privados corporativos.

Las fantasías políticas son un alimento que no engorda, que no se corresponden en absoluto con la voluntad popular; son palabras escritas en la arena y ¡cuidado! que viene tormenta.

No pretendo buscar trampas y trucos que me eximan de acatar esta orden; por supuesto, tampoco tengo la intención de causar ningún trastorno a quien decida votar. Es un simple acto de denuncia de una situación injusta y, como tal, anda por el mismo sendero que transitaron y transitarán quienes tomaron decisiones similares y quienes lo harán en el futuro. Es una simple decisión que me hace rechazar participar en aquello que asfixia algunas de las expresiones más privadas y profundas de mi humanidad: mi conciencia y mi libertad.

Iker Zabaleta Delicado

Explicando la Desobediencia a las mesas electorales… incluso a la Junta Electoral

pegata Axel

En estos días las personas que van a desobedecer al nombramiento de mesa electoral están explicando sus posturas o dando contestación a las preguntas marcianas de la Junta Electoral correspondiente. Creemos que lo mejor es difundirlo todo para común conocimiento. Por eso este post.

Por un lado está lo recogido en el diario La Rioja sobre las razones que han llevado a Iker a tomar su decisión.

Pero como los medios de (des)información pagados son lo que son, Iker ha aprovechado otras vías, donde su mensaje nos llega con más claridad y desde su propia voz: http://www.ivoox.com/patio-latente-diciembre-caliente-audios-mp3_rf_9663144_1.html

Además, sabemos que anda preparando un texto nuevo donde profundiza sobre sus razones. En cuanto lo haga público os lo haremos llegar.

En cuanto a Juan, le está tocando lidiar con una Junta Electoral de las que parece que todavía se están preguntando «qué enfermedad» tiene para ser coherente con lo que piensa, y le ha mandado el siguiente texto (echadle un vistazo, porque es para flipar):

aoiz

La respuesta de Juan seguro que les deja aún más aturdidos, por su rotundidad:

Me ratifico en mi escrito y que la justificación de mi pretensión es la libertad ideológica y mi propia ideología, la cual es un hecho notorio del que mi comunidad es conocedora. Dicha libertad ideológica, incluso, viene reconocida en diversos textos legales de ámbito estatal y supranacional y su extensión a adecuad la conducta personal a la propia ideología está comúnmente reconocida por los órganos intérpretes de las diversas declaraciones y pactos internacionales de derechos humanos.
Espero su respuesta.

Es lo que pasa cuando la gente tiene las cosas claras y practica algo tan simple como la coherencia… que quienes sólo saben de leyes y normas se quedan descolocados.

Por su parte Axel, no sólo genera textos como el que dejamos a continuación (que se entiende correctamente incluso por las no calanoparlantes), sino que además pone en marcha una campaña,  de la que tomamos la imagen que encabeza este post.

Txapó a los tres. Ánimos y abrazos.

 

De la llei electoral i la imposició de la «democràcia»

El 25 de novembre vaig ser informat que havia estat designat a formar part d’una mesa electoral. De seguida vaig tenir clar que no acudiria a la citació. Tot i això, vaig donar voltes per veure si trobava alguna excusa d’exempció o inclús algun motiu per assistir-hi i així evitar possibles complicacions, però em vaig adonar que en realitat, per mi la via més coherent, era fer objecció de consciència, vistes les contradiccions morals i ideològiques que em suposaria triar una altra opció, i les quals, m’impedeixen participar del mecanisme electoral.

Moltes són les paraules que s’han vist amb el pas del temps expropiades dels seus significats més profunds, i un d’aquests mots és el de «democràcia». Democràcia implica acceptació de la diversitat, la pluralitat i la diferència de pensament, ideològica i religiosa (veure article 16 de la Constitució), el que comporta tenir en compte tant a les majories com a les minories ja siguin individuals o comunitàries. En el moment en que l’objecció de consciència no està contemplada com a causa d’exempció de la participació a les meses electorals, la institució estatal passa a coartar la llibertat que tant es proclama en nom de la democràcia, quan res de democràtic tenen la coacció i la imposició per participar en una mesa sota amenaça de presó d’entre 3 mesos i 1 any, o de multa d’entre 6 i 24 mesos. El que atempta directament contra la llibertat de les persones.

Sinònim de democràcia és també el fet que des de la pràctica diària i quotidiana, les diferents membres d’una societat puguin participar i decidir sobre la pròpia pràctica diària en els afers i transcurs de les seves vides; el que no es contempla en l’actual model parlamentari, on els individus tan sols poden decidir cada 4 anys qui decidirà per ells el com s’han de fer les coses, ja sigui a nivell laboral, d’educació, sanitari, social, cultural, econòmic… Prenent de les seves mans fins el més mínim reducte de la seva autonomia i sobirania, essent en democràcia el poble el que hauria de tenir la capacitat directa de donar forma a les seves expectatives de societat. El que esdevé molt llunyà des de les cúpules dels partits i d’altres institucions com a únic organisme decisori.

Així, el Sistema «democràtic» en el que vivim, -que conflueix d’un model d’Estat totalitari, del parlamentarisme, i d’un model capitalista que fomenta la competència entre iguals en detriment de la solidaritat-, minva la realització personal dels individus, i per tant actua contra la seva llibertat social.

D’aquesta manera, l’Objecció de Consciència resulta un mecanisme de defensa civil no-violenta de les persones que veuen violentada la seva consciència pel Poder o les Lleis. És un acte de renúncia i denúncia d’una situació que com a tal, em fa rebutjar participar en allò que asfixia algunes de les expressions més privades i profundes de la meva persona, consciència i llibertat.

És per tot això, que de cara a les properes Eleccions Generals, com diferents persones han dut a terme en el transcurs dels darrers anys (com és el cas de Nuria a Extremadura, que en breu afrontarà un judici) i d’altres de cara a les Eleccions en curs (com Iker a La Rioja o Juan a Navarra), assumeixo les possibles conseqüències a les que m’exposo en declarar objecció de consciència.

A.A.G.

Terrassa 2015

Dos nuevos desobedientes a las mesas electorales del 20D-2015

Parece que la cosa se va animando y así, al caso ya comentado de Iker en Munilla (La Rioja), se han unido los casos de Axel en Terrassa y Luis en Navarra. De este último os dejamos abajo el texto que le hace llegar a la Junta electoral.  Y aquí el texto de Axel al·legació elccions 2015

En cualquier caso, como sabemos que tienen intención de redactar textos en los que expliquen más en profundidad los motivos de su desobediencia al llamamiento a formar parte de las mesas, los colgaremos para conocimiento y enriquecimiento del resto.

Ánimo, energía y, sobre todo, enhorabuena por la decisión y felicidades por la coherencia.

Txapó compañeros.

 

 

A LA JUNTA ELECTORAL DE ZONA DE

Mi nombre es Juan Fernández E. con DNI——- y domicilio ——————-(Navarra)

Hace unos días recibí la notificación por la que se me informa de que formo parte, como primer vocal de la mesa electoral 01 001U situada en …

Según el documento y el manual que se le adjuntaba, debo comparecer el 20/12/2015 con motivo de la celebración de elecciones generales , a las 8 de la mañana para la constitución de dicha mesa, así como permanecer en ella más de doce horas hasta que finalice el proceso electoral. Todo ello bajo la amenaza de “pena de prisión de tres meses a un año o multa de seis a veinticuatro meses” si decido no presentarme.Sin embargo, también se abre un periodo de siete días para alegar ante la junta y exponer los motivos que impiden la aceptación del cargo. Aprovechando este hecho, comunico mediante esta carta mi OBJECIÓN DE CONCIENCIA ante esta orden. Mi intención no es otra que dirigirme de persona a persona; es decir, de igual a igual a quienes lean este documento y, así, poder explicarles los motivos que me llevan a tomar tal decisión. Por supuesto, espero que los tengan en cuenta a la hora de decidir su respuesta. Repito: me dirijo de igual a igual —creo que es lo que nos dignifica a todos los seres humanos—, no como persona desprovista de poder hacia quien se lo arroga.

Hace ya muchos años que decidí no votar: mi conciencia y mis ideales me lo impiden.  Podría enumerar los motivos que me llevan a obrar de este modo y la lista sería muy larga: la desviación de dinero supuestamente público a fines privados, la desigualdad social, las ingentes cantidades de euros destinados a la represión y la muerte… Si aun así considerara que vivimos en un sistema digno con imperfecciones subsanables, no dudaría en participar en él y aportar mi granito de arena en mejorarlo, pero no es este el caso. La corrupción del sistema no afecta a sus accidentes, sino a su misma esencia; es decir, es intrínseca a él.

Soy una persona partidaria de la democracia directa y, por tanto, de la política que hacemos entre iguales. Y mis iguales son todos los seres humanos. Por ello, no puedo dejar de estar en desacuerdo con el actual sistema político y electoral, no puedo dejar de ver a los políticos profesionales como usurpadores de la soberanía popular y no puedo dejar de pensar que en democracia una persona no renuncia a decidir sobre los asuntos que le afectan porque deposite un voto cada cuatro años. Si a esto sumamos que muchas de las personas que forman parte del poderoso tándem estado-capital y que, por tanto, tienen poder de decisión sobre el resto, ni siquiera concurren a las elecciones, no puedo hacer otra cosa que no visitar ninguna mesa electoral, ni para votar ni para formar parte de ella.

Frente a las elecciones promovidas por el estado, propongo la autogestión y el asamblearismo, la toma de decisiones por consenso que promueve la reflexión en común y el mutuo esclarecimiento sin el que no puede existir la democracia. Solamente así podremos hacer frente al desinterés y la apatía por lo público que caracteriza a un sistema que coacciona a la gente para que forme parte de sus mesas electorales.

Por último, quisiera aclarar brevemente algunas cosas. No pretendo buscar trampas y trucos que me eximan de acatar esta orden; por supuesto, tampoco tengo la intención de causar ningún trastorno a quien decida votar. Es un simple acto de denuncia de una situación injusta y, como tal, anda por el mismo sendero que transitaron y transitarán quienes tomaron decisiones similares y quienes lo harán en el futuro. Es una simple decisión que me hace rechazar participar en aquello que asfixia algunas de las expresiones más privadas y profundas de mí: mi conciencia y mi libertad.

Con la intención de que tengan en cuenta mis consideraciones, les pido, insisto que de igual a igual, que REVOQUEN mi nombramiento como primer vocal de la mesa electoral 01 001U.

Espero su respuesta.

Atentamente y con afecto, a 14 de diciembre del 2015.

Juan Fernández E.

 

 

Seis activistas antisistema de Alicante piden al Gobierno que les excluya del censo electoral

Ojo, que el título del post no es nuestro, sino el que le da el diario “Las Provincias” a la iniciativa de las compañeras de Tortuga. Ellas también nos lo cuentan, así que nos quedamos con su versión… y le daremos un par de vueltas para ver si somos capaces de incorporar la saludable iniciativa también por estos lares.

Un grupo de personas piden su exclusión del censo electoral

 Lo han hecho públicamente esta mañana en Alacant.

Se acercan las elecciones, las cuales requerirán de un desmesurado despliegue de recursos y una presencia descomunal de políticos sonrientes en pantallas y muros.

Se emplearán desde la administración todos los medios posibles para que sostengamos con nuestro voto un sistema parlamentario en el que la gente de a pie poco tiene que decir.

Sin embargo, no es arriesgado vaticinar que el número de abstencionistas será mayor que el de votantes de cualquiera de las candidaturas que se disputan los asientos en el Parlamento. Muchas de estas personas que deciden no votar están convencidas de que hacerlo sería contraproducente para cambiar la sociedad; saben que la verdadera transformación no descenderá desde las alturas del hemiciclo, sino que habrá que trabajarla en la calle. Por razones de conciencia deciden no participar en el proceso electoral. Sigue leyendo Seis activistas antisistema de Alicante piden al Gobierno que les excluya del censo electoral